viernes 23 de febrero de 2007

Cambio de dirección

Hola, el cuaderno de siempre ha cambiado de dirección, ahora puedes encontrarlo en http://josedaniel86.wordpress.com

martes 5 de diciembre de 2006

Ya es oficial: soy medio ciego

Terror, pánico. No me gustan las gafas... Auxilioooo, no las quiero comprar.

sábado 25 de noviembre de 2006

María Sosobra está triste...

miércoles 8 de noviembre de 2006

Agua de Colonia legítima de Farina Gegenüber

"...Fue también la época en que encontró por casualidad en un baúl de su madre un frasco de un litro del Agua de Colonia que vendían de contrabando los marineros de la Hamburg American Line y no resistió la tentación de probarla para buscar otros sabores de la mujer amada. Siguió bebiendo del frasco hasta el amanecer, emborrachándose de Fermina Daza con tragos abrasivos, primero en las fondas del puerto y después absorto en el mar desde las escolleras donde hacían amores de consolación los enamorados sin techo, hasta que sucumbió a la inconsciencia." ...

Gabriel García Márquez, "El amor en los tiempos del cólera"

Naranja

Cada vez que la tristeza hace su presencia gélida es dificil hilar las ideas de aquel al que le falta el carácter suficiente para pensar y se deja llevar por la ilusión efímera de algo que no tiene. Es la triste verdad de las tardes donde del cielo caen gotas pequeñas y torpes, ella misma, la que es capaz de envargar un corazón inocente y volverlo carente de sentido, hacerlo llorar su propia sangre sin desearlo en verdad.

Contra ella no existen mas que los recuerdos agradables de los momentos donde rostros queridos sonríen y de otros tantos donde los sabores dulces han hecho presencia, acompañados -obviamente- de la existencia del alma dejada y feliz, sin perjuicios ni malas intenciones en su cabeza. Un color para ella, es necesario ahora, tal vez... difícil. Gris. A lo mejor, gris. Digamos que sí. ¿Un color para su eterna némesis? -una sonrisa, es sufiente-. Naranaja. Ese color es obvio. No tan amarillo, no tan rojo, ademas, siempre es fuerte. Así debería ser. Por siempre, definitamente.

Aunque otra veces -y mucho mas tarde que ahora-, un olor es sufiente... Maria Farina, la de 1709, por supuesto.

Luna mía

Nota del autor: este fragmento es uno de los dos rescatados un domingo en
la mañana de las garras del Capítulo de mi Desorden Eterno.


Luna, lunática, blanca, esbelta, loca, círculo, nubes, velo secreto. ¿Qué hay detrás? No llores, no te sienats sola: yo te miro cada noche y cada noche te veo mas bella. Ahora siento tu aroma, seductor, lejano, perfecto como un círculo, luminoso, irreal, falso. No, real. Difícil de creer. Mío. Solo yo te miro, pero solo yo te siento. Ojalá me pudieras ver. Ojalá no tuvieras llagas sino ojos, no cráteres sino boca -para poderte besar-, y oídos, para que escucharas mi súplica sincera y triste. La esperanza, Esperanza, ella me convertirá en una estrella, luminoso como tú pero jamás tan magnánimo, otra vez lejano. Conviertete en mujer para poder sentir tus manos, en mujer para pensarte y verte caminar, correr, reir. Tu sonrisa, pícara... luminosa al final.

Redactado una noche cualquiera entre febrero y junio de 2006 en una clase de Historia del Arte.

Perséfone Divina

Querida Perséfone:

Ojalá que algún día no leas esto. Ojalá que el día que tengas que saberlo lo podás sentir sin necesidad de leerlo. El motivo es simple: lo escribo porque quiero sacar de mi cabeza esa sensación horrible conformada por el retumbar constante de tu voz en mi cráneo, lo escribo porque si no lo hago no podré tener claro hasta que punto hacés temblar mi entereza y me hacés derrumbar cual infante aprendiendo a caminar. Patético. Eso sería caer bajo, lo es, herir mi propio orgullo, y ahora que lo pienso, ser masoquista. Lo reconozco.

De tí tengo conformada una imágen que ha sido construida a retasos y que hoy es como un oleo a medio acabar. Mis pinceles y mis espátulas no son otros que los pocos momentos de amor simulado que hemos sentido en ocasiones (y que yo confío hallan sido reales, no quiero imaginar lo contario) y mis colores son las historias que he podido recolectar acerca de tí y que (discúlpame) otras personas han mezclado.


Ahora sé que tu cabello es risado y de color azabache, y que tu cuerpo es como una pluma, suave y ligera. Que tu nariz es la mas bella de todas aquellas que hoy respiran y que tu sonrisa es capaz de darle felicidad al planeta entero si así lo quisieses.
En realidad no sé por qué hetenido que construirte, y mucho menos me explico por qué nunca me has dejado verte. ¿Tengo que conformarme solo con tu voz acaso? Moriría muy pronto si así fuese.


Diosa, ¿me quieres en verdad o solo juegas con este loco enamorado? No lo sé. Solo sé que eres mi vida entera y que la única forma posible de hacerme dejarte sería que tu misma me lo pidieras, y aún así, no se si sobreviviría por mucho tiempo.
Te amo demasiado.

Dionisio